Comunibeer conversó con Paula Silva, creadora de Catas Colaborativas, proyecto que abre las puertas a todos y todas las que quieran aprender de cervezas y maridaje.
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Hace cuatro años, Paula Silva tuvo una idea fruto de su entusiasmo por los proyectos colectivos y su amor por la cerveza: ante lo que, con humor, define como “un tipo de síndrome del nido vacío”, y con la comodidad de tener hijos grandes y un buen trabajo, Paula inició Catas Colaborativas. También, porque tenía ganas de asistir a una cata cervecera y en ese momento no encontró ninguna. Entonces, las realizó ella misma: el proyecto consiste en catas a un bajo precio, donde un o una sommelier de cerveza enseñan las características de diversos tipos de cerveza, con maridaje incluido.

“Empecé cobrando $9.500 por persona, eran ocho degustaciones de cervezas, dos maridajes y además regalos que se sorteaban. Bueno, ahora cobro $10.500 pesos, después de cuatro años, y con el mismo sistema. En las catas invito a profesores que las dicten, casi siempre son jueces de BJCP, maestros cerveceros o beersommelier. Yo no dictaba la cata, yo hacía preguntas, ayudaba en la clase y empezamos a hacer productos, como la pechera, que diera la sensación de que nosotros estábamos al servicio de las personas. Empezamos con nueve personas asistiendo y en promedio en 2018 terminamos con 26 personas en la mesa, por cata realizada. Para el tercer aniversario tuvimos 62 personas, con shop, picoteo y la cata”, cuenta Paula, siempre con una sonrisa.

Catas Colaborativas despegó rápidamente. Paula hace un año dejó su trabajo estable, y ahora se dedica a tiempo completo a las catas y a la cerveza. Eso implicó que pudiera especializarse como beersommelier y que ahora pueda realizar catas en regiones y para empresas.Fuera de la capital, las catas incluyen sólo cervezas de la zona e importadas.

Aunque ideas para seguir creciendo no le faltan. Entre sorbo y sorbo de un par de cervezas bien heladas en el Barbudo Beer Garden, cuenta sobre sus nuevos proyectos, sus ganas de vender productos y servicios anexos a las catas y que puedan mejorar la atención a los clientes: “Estoy contenta, siento que he hecho cosas importantes para mí y para el medio cervecero. Estoy haciendo más capacitaciones para equipos, para bares. Y asesorando a algunos bares, ayudarlos a elegir cervezas, capacitar al personal para ofrecer cosas menos comunes, enseñar de maridaje, de mantenimiento y uso de barriles, de la limpieza de la líneas. Porque la calidad de la cerveza también va en esos detalles”, agrega Paula.

Tu decías que el mundo de la cerveza en Chile ha ido creciendo, pero que ha bajado el interés igual…

Sí, ha bajado el interés, pero no creo que esté malo. Como todo, tiene un momento de estabilización. Quizás estamos todos medios aburridos de las IPAS jajaja… Lo que pasa es que está un poco más lento, los bares bajaron un poquito sus ventas el año pasado en comparación con 2017.

Pero, actualmente, ¿Tú ves al público más culto en relación a las cervezas?

Sí, veo un público un poco más empoderado . Pero todavía hay gente que te pide “la más rubia”, “no con tanta espuma” y cosas así. Hay mucho camino por recorrer. Lo que pasa es que pasamos, en las catas, de capacitar a personas que buscan la cerveza y ahora hay que dar el paso a ir a buscar al público.
Además, pasa que hay demasiados eventos cerveceros ahora. Entonces la gente se agota de gastar tanto, porque en los eventos no te regalan ni un shop. También en los lanzamientos, donde las personas pagan.
En el caso de catas colaborativas, hay que trabajar para que el público sepa que existimos. Creo que ni los bares ni cerveceros están invirtiendo en publicidad, ni en periodistas que vean el marketing ni en redes sociales, eso hace que también baje el interés del público, porque no se ven imágenes novedosas.

¿Cómo son tus catas colaborativas?

La cata está pensada para las personas que están todo el día en el trabajo, en su oficina, en el celular. Por eso no les quiero poner de nuevo un power point. Son siempre como a las ocho de la tarde. Les paso una cartilla iconográfica, para que vayan rellenando y se lleven un registro de lo que bebieron en la cata. Las personas se inscriben previamente, pagan su cupo y luego llegan a la cata. Primero presentamos la cerveza que vamos a beber, el estilo, la escuela, la historia de la cervecería o de la cerveza, por qué su nombre, y luego empezamos a explicar los pasos para hacer una cata: algunos tips, que son en tres tiempos, la parte visual, la parte olfativa y la gustativa. Acá la idea es que no tengas que hablar como “siento un bosque de pino a la orillas del río” y cosas así. Acá siempre hablamos de aromas reconocibles.
Y son dos tiempos de maridaje. El primer tiempo es una historia, un estilo, con cuatro variedades. Y un maridaje para esas cuatro variedades. Hago un entretiempo. Finalizamos con otras cuatro cervezas y otro maridaje. En el intertanto hacemos sorteos de regalos.
Estas son las catas colaborativas, pero por otro lado, ya la parte con fines de lucro, se hace lo que el cliente me pida, si es cata de cervezas con más maridajes, se hace, si es con vinos, también, consigo un sommelier de vinos.

¿Y con quienes trabajas?

Tengo como un staff fijo. Juan Pablo Avello, que es el fotógrafo, y es homebrew. También, con dos profes, Gabriel Lara, este maestro que sabe tanto; y Sebastián Saavedra, que es maestro cervecero de Szot, y yo creo que cuando esté más viejo la va a llevar, es un maestro cervecero con mucho conocimiento, sobre todo sabe mucho de cervezas norteamericanas. Hay un equipo que varía un poco más, ahí trabajo con beersommerliers y maestros cerveceros, cuando ofrecemos servicio de tiraje de cervezas.

¿Qué se viene para Catas Colaborativas el 2019?

Algunos productos adicionales de catas colaborativas. Hemos tenido varias ideas. Por ejemplo, una bolsa con separación para botellas, para poder llevarte tus compras de cervezas en ella. Tiene doble bolsillo, para poner gel pack y lleve la cerveza heladita al carrete.
Este año además quiero hacer un curso de mantención y reparación de líneas, para entregar un servicio integral, desde la capacitación del servicio, la selección de cervezas, hasta cómo está saliendo la cerveza y por qué está saliendo mal, si es el caso, para bares. Y vamos a aumentar la difusión de la catas, marketing digital, entre otras, para atraer a un público de transición, que les interesa aprender, no especializado. Y además, hacer actividades de fidelización para empresas, que sea lo que me sustente en el año, para seguir haciendo las catas sin fines de lucro, también. Porque yo empecé por amor a la cerveza y ayudar al mundo cervecero y no quiero dejar este camino de difusión.
Me gusta promover la cultura cervecera, los productores, y todo eso. Pero además, me interesa llevar la cerveza a la mesa, que sea parte del cotidiano, quiero aportar para que la gente aprenda a cómo maridar en su casa. Mi idea es que la gente se siente en la mesa y que tome una buena cerveza con un plato de porotos, por ejemplo.