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Birrapolis es un bar joven: hace solo unos 5 meses han abierto sus puertas al público. Ubicado en Av. Macul 53111, busca atraer al consumidor con su propuesta de cervezas artesanales exclusivamente locales y a precios bastante accesibles.

Hace unas semanas nos reunimos con Richard Femenías, maestro cervecero de cervecería Ayelenko y presidente de la Cooperativa de Productores de Cerveza Artesanal, junto a Rafael Ortiz, tesorero y Maestro cervecero de Crociato cerveza. Al encontrarnos con ellos, descubrimos que Birrapolis aloja en sus entradas a un conjunto cervecerías artesanales: Astor, Ayelenko, Crociato cerveza, Highbridge, Lampa y Partners.  Juntos forman la cooperativa, transformando a Birrapolis en uno de sus principales centros de distribución.

Los valores de sus cervezas van desde los $1000 hasta los $2.900. Además, es atendido por sus propios dueños. De esta manera, buscan que todas las personas del sector sur de Santiago puedan acceder a la cerveza artesanal local y así lograr expandir la cultura cervecera.

¿Quisiéramos comenzar por saber dónde surge el proyecto de la cervecería Ayelenko?

Ayelenko nace primero como empresa microfamiliar en la que trabajo yo, mi esposa y mi hijo. Partió, como la gran mayoría de los cerveceros, porque nos gusta la cerveza artesanal. En aquellos años, alrededor del 2011, cuando nosotros empezamos, la cerveza artesanal no era fácil de encontrar. Así que decidimos hacer nuestra propia cerveza. Desde el 2015 estamos dedicados exclusivamente a la cerveza.

Nosotros pensamos en darle a nuestro producto un toque más propio, chileno, resaltando el origen mapuche dentro del concepto. Trabajamos mucho con productos nacionales para dar ese toque distinto, empezamos por el área más gourmet, hicimos cerveza con merquén, limón de pica, con piñón. Luego empezamos a abrir un poco nuestro repertorio a cervezas más al estilo del BJCP. Actualmente contamos con 24 variedades, con distintos sabores y estilo.

¿De dónde viene el nombre Ayelenko, la simbología mapuche y el diseño que proponen?

Como es un negocio familiar, el nombre lo pensamos en el 2011, cuando comenzamos a hacer cerveza. Hicimos un concurso con cada uno de los miembros de la familia,cada uno aportó con tres nombres y con la premisa que tuviese alguna relación con la lengua mapuche. Elegimos el nombre Ayelenko, nos gustó su significado, “agua alegre”. La palabra cerveza en Mapudungun no existe, pero conversando con amigos mapuches comprendieron muy bien el concepto de agua alegre como cerveza. Además, buscamos destacar el color cobre y la plata, elementos que usan los mapuche en su artesanía.

¿Cómo nace el proyecto de Birrapolis?

Desde nuestros comienzos hemos buscado distintas formas de vender nuestra cerveza, hemos ido a bares, eventos, ferias. Eso nos llevó a intentar algo distinto, ahí nace la idea de un bar, que era un proyecto mucho más concreto. Empezamos a buscar dónde, y en octubre del año pasado logramos concretar el arriendo del local a finales de año pasado.

En este momento estamos enfocados netamente al bar. Si bien, estamos algo retirados del centro cervecero y todo lo que es Providencia, elegimos este lugar para acercar la cerveza a la gente, para que no tenga que viajar al centro a tomarse una cerveza artesanal. Hay mucha gente que vive acá en Ñuñoa, Macul, Peñalolén, La Florida, Puente Alto, La Granja, un montón de comunas en las que la gente quiere tomar cerveza. De esa forma la gente no tiene que viajar al centro de Santiago.

¿Con relación a esto, ustedes garantizan que trabajan con una cerveza que está hecha a mano con ingredientes naturales y libre de preservantes? ¿Por qué tomaron la decisión de no filtrar sin pasteurizar la cerveza?

Básicamente porque el filtrado y la pasteurización no es necesaria, trabajamos con agua purificada y mantenemos la limpieza de nuestra planta. Además, la gran mayoría de las cervezas que hacemos tiene suficiente alcohol como para que no haya elementos patógenos. A menos que tengas un problema de contaminación, que eso ya es otra cosa. Pero una cerveza bien lograda, no debería tener ningún tipo de preservante, ni procesos que elimine bacterias.

Ustedes emprendieron el servicio de entrega de cervezas y nuevas formas de vender la cerveza, por ejemplo en matrimonios.cl ¿Cómo ha sido esa experiencia?

Ha habido distintas instancias que hemos buscado para promocionar nuestra cerveza, como las fiestas de empresas de fin de año, grupos que hacen pichangas, ligas deportivas… Entre esos eventos, están los matrimonios.

Partimos con el tema del matrimonio con una Expo-Boda. Participamos e hicimos una maqueta de la barra schopera.  En ese momento surgió un buen nicho de servicios, tenías muchos interesados que querían ese servicio en su fiesta. En esa misma instancia, conocimos a los representantes de matrimonios.cl, quiénes nos invitaron a participar, así que nos inscribimos. Desde entonces siempre sale algún evento en la temporada alta desde octubre a febrero, al menos tenemos un pedido al mes.

Ustedes tienen un modelo de negocios muy distinto del que se emplea en el mundo cervecero, ustedes decidieron unirse. Cuéntenos un poco de su historia, el objetivo de la cooperativa y hacia donde se proyecta.

La idea de la cooperativa nace de un grupo de cerveceros artesanales, ubicados en la región metropolitana, que coincidimos en algunos eventos que se realizaban dentro del circuito de los bares de Santiago.

Comenzamos a conversar, a ver problemáticas comunes, muchas cosas que nos estaban relacionando, más que separando.  Así empezó a surgir la idea de no esperar a que otros tomaran cartas en un asunto que nos competía a todos los maestros cerveceros.  Así surgió la idea de la cooperativa. Queremos que salir a buscar el cliente que está afuera, esperando conocer de cerveza artesanal, conocer los estilos, saber dónde encontrarla, difundir más allá del circuito que existe en Santiago.

¿Por qué hacer una cooperativa? ¿Por qué no otro tipo de asociación?

La asociación gremial es la forma de organización más recurrente en el mundo cervecero y que la mayoría de los rubros ocupa. Tenemos claro que esto es un negocio, pero entendemos que hay un concepto más importante que debemos rescatar: la cooperación, la colaboración entre nosotros, no nos entendemos como competencia. Eso responde a lo que nosotros entendemos sobre cómo se tiene que dirigir la industria

Vemos el mercado de la cultura cervecera como un mercado que está recién surgiendo en el país. Se habla de que el consumo de cerveza artesanal ha llegado a cerca de un 1% del consumo de cerveza artesanal en Chile, yo creo que es más cercano a un 2% del consumo de cerveza artesanal, en relación con el consumo de cerveza a nivel industrial en Chile. Eso es un mercado bastante pequeño, que se proyecta que podría llegar al 10% o 15%. Lo que nos habla de que aún queda mucho mercado por explotar, eso nos da a entender que el cervecero de al lado no es competencia.  

Bar Birrapolis
Dirección: Av Macul 5311, Santiago
Horario: 13.00 hrs-24.00 hrs